ENTREVISTAS DE TRABAJO: ANÉCDOTAS Y CONSEJOS

La búsqueda de empleo es una travesía en la que todo el mundo se acaba adentrando y los juristas no son la excepción.

Después de bastantes años hincando codos, se nos invita a presentar nuestra valía en un tedioso entramado de entrevistas, dinámicas de grupo y pruebas varias para alcanzar el puesto (más o menos) deseado.

La situación de confinamiento puede ser una oportunidad para preparar nuestro currículum y dotes de comunicación para lanzarnos al mercado laboral.

Para ayudaros, os traemos algunas originales anécdotas que nos han relatado integrantes de nuestra comunidad  Iuris Fácil y una pequeña recopilación de consejos.

1. LAS TEMIDAS PREGUNTAS TRAMPA

En una entrevista para una empresa líder – de cuyo nombre no quiero acordarme – a una de nuestras compañeras le preguntaron si tenía familia:

“Obviamente querían saber si tenía pareja e hijos, sin embargo, les contesté que huérfana por ahora no era, que tenía hermanos.”

Aunque nuestra vida personal no debería ser, en principio, parámetro para evaluar nuestras aptitudes y acceder al puesto, en multitud de ocasiones la empresa tratará de indagar. Sin duda, la agilidad mental en este caso fue un punto fuerte: “La persona que me entrevistó, se vio <<obligada>> a preguntar lo que realmente quería saber: si tenía familia propia o pensaba en formar una”. ¿Os habéis encontrado con preguntas de este estilo? ¿Cómo habéis reaccionado?

2. CAN YOU REPEAT, PLEASE?

Más que una anécdota, es una situación que a muchos nos aterroriza: tras una entrevista aparentemente buena todo se tuerce con el cambio de idioma. Si bien es cierto que hoy en día es prácticamente esencial saber idiomas, cada uno tiene sus limites y “maquillar” nuestra carta de presentación es prácticamente inevitable.

Nos habéis contado en las redes de Iuris Fácil muchos “lapsus” en este sentido:

  • Algunos dominaban las dinámicas de grupo, sobresaliendo con su labia pero pasando a quedarse totalmente mudo al escuchar el temido » a partir de este momento continuaremos en inglés».
  • Otros desistieron al pedir por tercera vez a su entrevistador que repitiese aquella endemoniada frase en francés, mientras los años de academia huían de su cerebro.
  • Si lo anterior no os ha pasado nunca, puede que si hayáis pensado el mítico «Esto no lo sé contestar ni en mi idioma materno».
  • Y, como no, algún despistado respondió convencido que su nivel era “nativo”, refiriéndose a que únicamente podía entrelazar palabras al más puro estilo indio de las películas de vaqueros (TRUE STORY).

Respirar hondo, ser sincero con uno mismo y continuar progresando en nuestros puntos débiles pueden ser la clave para evitar quedarnos en blanco en esas situaciones.

3. EXCESO DE SINCERIDAD

Si las mentiras piadosas tienen las patas cortas, la sinceridad excesiva puede ser un arma de doble filo.

¿Porqué elegiste estudiar Derecho? Es una pregunta previsible.

Otra compañera nos cuenta cómo se desarrolló esta cuestión aparentemente tan banal: “Aunque quería acabar estudiando criminología, me recomendaron estudiar derecho o psicología, decantándome por la primera.”

Su entrevistador no tardó en preguntar el motivo, a lo que con franqueza le respondió que  creía que tendría más salidas profesionales.

“Soy psicólogo y estoy entrevistándote ¿crees que no tiene salida?”

Aunque en el momento deseó que la tierra le tragase, nos asegura que fue una experiencia más a tener en cuenta en otros procedimientos de selección y de la que a día de hoy se puede reir.  

Ante todo recordad que el personal de recursos humanos también son personas con las que tendremos más o menos conexión pero es importante lidiar con ello de forma natural y sin perder la compostura, como si de una cita se tratase.  

4. SITUACIONES SURREALISTAS

Como todos sabéis, trabajar por cuenta propia y colaborar con otros despachos es otra opción para ejercer. En este caso, el día de la presentación de nuestro abogado al que sería su futuro colaborador, decidió iniciar la entrevista exponiendo asuntos en los que había trabajado : “Ahora mismo, entre mis asuntos, estoy montando una asociación canábica”.

“¡HOSTIA! ¿ fumas petas? ”  fue la primera reacción de su interlocutor. Nos cuenta que todo quedó en un pequeño malentendido entre encargarse de la constitución de una asociación y formar parte de ella.

Finalmente, a día de hoy continúan colaborando sin poder evitar alguna carcajada cada vez que rememoran su “primera vez”.

5. CON UN AS EN LA MANGA

En esta ocasión, es uno de nuestros profesionales quien nos cuenta una experiencia como entrevistador: necesitaba una persona en prácticas y ese día conocería a la chica que se escondía tras un currículum aparentemente brillante.

Iniciada la entrevista y tras una breve explicación de las condiciones del puesto, su candidata le hizo algunas preguntas que “SU PADRE” le había recomendado, según le reconoció textualmente. Sumado a eso, segundos antes de dar por finalizada la entrevista, la chica sacó de su bolso varias tarjetas que revisó minuciosamente y con una sonrisa, apuntó: “no tengo más preguntas”.

Por lo visto, la entrevistada apuntó a que era un poco «distraída» y no quería dejarse preguntas importantes en el tintero. Aunque la sinceridad es de agradecer, no se puede olvidar que estamos vendiendo nuestra valía al que podría ser incluso nuestro futuro jefe.

6. ¿EN QUÉ SE FIJA UN SELECCIONADOR DE PERSONAL?

Finalmente, os dejamos una recopilación de recomendaciones  por parte de los profesionales de la comunidad de Iuris Fácil a tener en cuenta para futuras entrevistas:

  • Es esencial la PUNTUALIDAD. Además, recomendamos mantener la compostura incluso antes del comienzo de la entrevista. Por ejemplo, dice mucho de una persona cómo se comporta mientras espera en la sala a que llegue el entrevistador.
  • El LENGUAJE CORPORAL. También es importante una buena postura, mirar a los ojos y mantener las manos visibles en todo momento: nuestro cuerpo habla más que nuestras palabras.
  • SINCERIDAD. Cada puesto requiere un candidato con unas características concretas, ni mejores ni peores que las de otro, simplemente distintas. Por eso, debes ser natural: si no eres el indicado para ese puesto y te cogen posiblemente la relación con la empresa no funcione. Y si no eres el contratado, no te desanimes, seguro que tu sitio te está esperando en alguna otra empresa. Cuando una puerta se cierra…
  • PREPARACIÓN. Que tengas que ser natural no implica que no debas preparar tu entrevista. En este sentido, es esencial que previamente te informes sobre la empresa (áreas de trabajo, valores, ubicaciones…). Además, es recomendable prepararte una pequeña presentación sobre ti mismo/a donde sacar a relucir tus puntos fuertes y saber qué quieres transmitir, tu marca personal.  
  • FUERA NERVIOS. Por último, sabemos que es inevitable ponerse histérico/a pero debes buscar tu método para controlar los nervios. Aun así, la práctica hace al maestro así que una vez hayas hechos varios procesos de selección verás que te relajas y te sientes mejor.

Esperamos que os haya gustado esta entrada distinta y más distendida para aportar un poco de humor tan necesario en la actualidad.

¡No dudéis en enviarnos vuestros comentarios si queréis otras entradas de este estilo y contarnos vuestras experiencias!

Creación:

En esta entrada han participado varios usuarios de los grupos de Iuris Fácil, siendo la idea de:

Jessica Praena Moyaver más.

Y participando en el apartado: En qué se fija un seleccionador de personal

Antonio Mateosver más.

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